Según ha manifestado hoy el director general de Ibercaja, Don José Luis Aguierre, el precio de la vivienda tocará suelo a finales del presente año 2009, indicando además que los bancos tienen interés por desprenderse de su cartera de inmuebles, pero hacerlo a precio razonable, no malvender.
Ibercaja manifestó también que aquellos promotores que sobrevivan a la crisis inmobiliaria luego estarán bien capitalizados y contaran con la financiación necesaria.
También añadió que el sector financiero volverá a conceder prestamos hipotecarios pero que será difícil que sobrepasen el 80% del valor de tasación o que generen una cuota mensual de los prestamos superior al 35% de los ingresos de los solicitantes.
El Gobierno de Aragón ha aprobado su Plan de Vivienda para Aragón del que se podrán beneficiar unas 30.000 familias de la Comunidad.
El Plan recoge que las hipotecas para protegidas tendrán un interés inferior al 3% cuando hasta ahora rondaba el 5%.
Para dar salida a los pisos sin vender en la región se transformarán jurídicamente en una especie de vivienda protegida las normales hasta ahora que rebajen su precio de venta entre un 25 y un 35%, con límite de 196.473 euros para viviendas de 90 metros cuadrados.
También habrán ayudas para los alquileres de viviendas en Aragón que podrían alcanzar el 40% del importe del alquiler durante 5 años para familias con ingresos inferiores a los 15.000 euros anuales, las ayudas serán de un 20% para las familias que sus ingresos sean mayores de 15.000 y menores de 25.000 euros al año.
Hace apenas 4 años las subastas de inmuebles en el Juzgado era algo excepcional. Por ejemplo, en todo un trimestre habían 10 subastas judiciales en toda la Comunidad Vasca, y solo en el último mes han habído más de 30 subastas judiciales de inmuebles. El aumento anual podría sobrepasar incluso el 1.000%.
Muchas viviendas se llegan a subastar por la mitad, ya no de su valor de tasación, sino de lo que se debe actualmente de hipoteca, e incluso así nadie puja por la vivienda, no hay ánimo de comprar ni a precio de saldo, y finalmente el propio banco acreedor se tiene que adjudicar la vivienda. Consiguen viviendas a precio de saldo sacrificando su liquidez.
Ya no hay subasteros como hace unos años, ya nadie quiere comprar viviendas ni incluso a precio de saldo, por lo que a los bancos prestamistas no les queda más remedio que quedarse la vivienda a cuenta de la hipoteca impagada.
Los bancos incluso reconocen que las hipotecas concedidas hace unos años tanto con carencia como financiadas por encima del 100% son un potencial para que se produzcan impagos en la actualidad.